7.7.12

La tos



Este es el primer día que escribo desde que empezó lo de la tos, no había querido contarte que tengo años de poner a escondidas, discos de Chopin en las tardes, esperando con paciencia que ocurriera lo que tuviera que ocurrir - la tarde es un recurso, la tarde es un tren que aplana la felicidad que queda amor, esperando si por fin, en su afán de paloma primeriza, las palabras surgieran como un despropósito.  Esta tarde amor, es el primer día que escribo una secuencia de símbolos que van quedando como huellas arbitrarias, se parece tanto al acto de nuestra vida en esta casa, plan plan plan plan, el tren, y sumado a lo de la tos, parece que nuestra casa pequeña sucumbe, hace meses que esperaba con una tasa de café frío, la envidia que media entre ese pianista de mis tardes y yo de niño, boquiabierto delante del padre de la criatura, esto es Chopin, esto es el romántico, el piano está desafinado, algún día lo vamos a restaurar, amor, no queda ahora nada de eso, queda la tos que escucho ahora mismo, queda un cuarto de paredes sucias, y pienso que si no se hubiera perdido el instrumento, si no hubiéramos dejado naufragar sus clavijas, la ternura de su madera vieja, todas las sonatas tocadas para enamorar a alguna, no hubiera comenzado la tos amor, y tal vez nunca hubiera insistido yo en lo de poner a Chopin a escondidas, el tren, la tos, un país como una aldea, las ganas de salir a la terraza y gritar ante la muerte que me cago en mí, vociferar alguna de mis frases, la comprensión de la materia despacha el asco,  vos me mirás desde tu tos con esa desilusión sinónimo de lo desteñido, no lo sabés, pero me acariciás con crueldad cada vez que digo esas cosas, sólo te falta darme una palmada en la espalda amor, pero los silencios que duran 48 horas, el abandono que es espera de nada, las papas pudriéndose en un utensilio de las cavernas, por qué la enfermedad me ha dejado sin días con sol, y en cambio me ha dejado la espera, la demora, la expectativa de que ocurra lo que tenga que ocurrir, y ahora me hundo en una reflexión sin retorno, recurro al deseo de pensar que las palabras son algo, y que finalmente, luego de todo lo que ha ocurrido, y en espera de lo que vendrá a pesar de nosotros, escribo por primera vez desde que comenzó lo de la tos, una mancha de sangre involuntaria, una cortada con flema, un niño boquiabierto delante de su hembra, como si viera a Nina Simone cantando en un pésimo francés, pero ¿qué importa amor? su voz es de las pocas cosas que manan calor en esta casa, donde aunque las ventanas están abiertas, parecen cerradas.  A veces cuando la lluvia se repetía en las tardes, esperaba noticias de alguna tragedia monumental, que mamá se ganara de una vez la lotería nacional; reflexiono estéril en las frases que escogeré ahora que escribo por primera vez, para contar lo que ha ocurrido desde que comenzó lo de la tos, y cómo, eso que es tan básico e imbécil como un tic en medio de toda esta aridez, era sólo la continuidad de un mal sueño.  Te hacía preguntas cajoneras, ¿has pensado si te gusta tirar piedras al río porque te gusta tirar piedras al río, o porque lo aprendiste viendo esas películas?  Y ahí está de nuevo esa mirada, la palmada lastimosa que no llega, pero que llega cuando pasan las horas y te encierras en un cuarto curtido, sin silencio ferroviario. Un salto salvaje hacia el futuro, viendo desquiciado hacia el pasado, cómo se me ocurrió proferir esa frase al desayuno amor, cuando el gato hacía su salto clásico al despedirse de nosotros, en su solemnidad, en su sola manera de irse cada día por un barrio de la oligarquía vieja, que también ha sido aplastada por el tren, por la voracidad a medias de un desarrollo flojo en una ciudad desordenada, bienvenidos al destierro de lo real parece decirnos el polvo que se acumula desde que comenzó lo de la tos,  yo paralizado en esta silla, sin salir aún de la estupefacción, el poder no es poder, el fraseo ingenuo de un animal que vuela, apologías contra los clásicos, sentados en la tristeza nos decíamos versos adolescentes como purga de lo que se avecinaba, mientras mis actos más sencillos, cometidos a escondidas, poner a Chopin, cantar en voz baja junto a Thom Yorke esa canción que me ha plagiado, la que habla de peces raros, de tus ojo y de gusanos y todo eso.  Ante la insensatez, ante lo árido en la esencia de ser y estar, al silencio como un capullo, del éxtasis de la razón, a la decadencia de sentirse incomprendido, porque el contexto me dice, imbécil, pobre, feo, ronco, enclenque, blando, y sin embargo estás conmigo, al menos por lo que tarde describiendo...



30.6.11

oficio



Escritor para mí nadie. Asisto religioso a cada acontecido en espera del deslumbramiento, de sentir en el paladar una pregunta, el regalo potente de algunas calles en Lisboa, el levante de aves, sonidos de mares ajenos. Escritor nadie pienso, escritor nadie para mí escribo, mientras me asomo reverente a las arquitecturas distantes de un genio y otro genio, a sus horas de trabajo arduo, a sus conversaciones con sus iguales, a la caricia de alguna que luego será el material que justifica jornadas de escritura, jornadas fallidas de una lectura que no logro, ¿quién es este que a a mi lado ronronea? ¿quién es este abandonado? ¿quién es este que reniega? ¿quién? A lo sumo queda un risa media, el efectismo, luego el eco de algunas pobres palomas y más allá sus admiradores, los de las palomas abarrotadas de manoseo que harán lloriquear o sonreír, escritor nadie, reveladas las costuras, el oficio, lo mirado.

14.6.11

Llamada


Recibí una llamada, iban a ser las 11 de la noche, pensé que era mi mamá, necia con el tema de las medicinas, las puertas chirriaban, porque el resto de silencio que es posible en la casa, se había instaurado. El tipo me dice, ustedes está buscando un vocalista para el grupo, ¿cierto?, luego una confusión sostenida, lo que se llama ruido de fondo, big bang mal interpretado, como cuando uno ve fotos viejas, ruido de años; vocalista para el grupo. Hace 15 años que no toco una tecla, una llave, hace 15 años no soplo la boquilla, no se estira el fuelle, qué es esta broma idiota, un vocalista para el grupo, morfina es lo que busco, ruido de fondo, como el big bang mal interpretado, en la mano derecha sostengo el teléfono, pienso en la radiación, cómo es eso de que estos átomos de mis uñas, de piel maltratada, pienso en esas secuencias del cine, donde un vaso tarda 15 segundos falsos cayendo, pero el cerebro es una maravilla y no reconoce cómo nos endulza la cámara lenta, y crash el vaso a la mierda, era mi vino interrumpido por una llamada de un extraño ustedes buscan vocalista para el grupo ¿cierto?, y así como se ordenó el universo en 14 mil millones de años, sin más ruido de fondo, en 15 segundos gigantes, sin reconocer la voz de un cualquiera, el vaso a la mierda, cánceres heredados, le dije al tipo, qué es esta broma idiota, el titubeo que se mal entiende siempre del silencio, un momento con un nudo en la garganta, solía ser músico, solía batirme como el más.

...


nadie quiere leer poesía en estos días.



la imagen de acá: martinealicia

8.6.11

Bajos los efectos 2





Su poema nuevo es un poema rebelde. no va hacia donde uno quiere que vaya. cambia de dirección desde antes de saber la dirección inicial. es decir que uno lee la primera palabra, por ejemplo rojo, y uno cree que terminará hablando de un vestido. pero no. habla de una imagen sin forma oculta detrás del bigote. el bigote es un distractor. no nos dice la verdad, es un montaje de la ilusión óptica sin porqué. es un poema rebelde. y es un poema autodestruido en su brevedad. es malvado. detrás del bigote hay una mueca que todo lo entiende. y si el poema fuera un espejo, vería mi boca en la mueca del bigote distractor. una máscara del poema en las palabras que cambian de dirección.

6.6.11

Bajos los efectos










Estoy en el baño de una fiesta

mientras me crece el bigote.
Siempre odie las argumentaciones,
aún cuando fui categórico
la primera vez que grité
pidiendo el pecho materno.
Lo que imagino mientras las palabras ocurren
se puede leer como un castigo, o como una tramoya.

23.5.11

La vieja, los cuchillos.



Hay algo previo, un gesto oscuro, el sonido de una quebrada seca, gallinas que mueven la cabeza revolcando el polvo en un patio donde nacen los acentos, las afirmaciones, aunque la verdadera memoria no nace y sin embargo, permanece; algo rompe una cáscara con un pico e irrumpen unas manos viejas. ¿Por qué odiabas a la vieja? ¿Por qué amabas a la vieja? Mamá no responde las preguntas que no le hago, mamá educada piensa que de nada sirve preguntarse,
para qué Tito, como si puesta la frente en donde yace la vieja, algo hubiera aprendido al soltar aquellas lágrimas honestas. Qué transaba mamá con su vieja suya, se miraban de reojo ante la muerte, se decían algún secreto, yo era un vástago, bastardo, cría, gameto crecido, la ausencia pura del sentido de la carne; el tiempo me ha ayudado a acercarme a aquella conversación, poner oreja al perdón de los vencidos. Los animales flacos de un tiempo mejor, que no hubo, revolean la cabeza levantando el polvo, no escucho lo que le dice la vieja a mamá, parecen imperativos, que lea más las sagradas escrituras, que quién le quiebra los siembros, que de dónde ese olor jodido que la tiene en cama, que quién se roba los racimos de banano, que si hubiera un sólo justo más en esta ciudad ella no mandaría a incendiarlo todo, que duele mandarlos a dormir otra vez sin comer nada, que el largo de la falda de mamá la ofende y la pone triste a la vieja y un planazo, movimiento con violencia que hacía la vieja, poniendo la hoja del cuchillo de costado y azotando con severidad los muslos de mamá delante de su hijo, en cambio yo, aprendía la belleza de esa estampa que mamá cuidaría como un tesoro, que delicada mamá, que virgen mamá.

18.2.11

Rusia con vos

Las grandezas rusas, los palacios, mamá me manda mails, un millón de mails al mes diciendo, estoy sola, pero las grandezas de Rusia me acompañan, el precio de la locura, la ensoñación, mamá nunca irá a Rusia, pero me escribe desde Rusia, me dice que nunca había sentido tanto frío, que yo lo llevaría mejor el tema del clima, que los siembros la vuelven loca en esos jardines, esa es mamá, la que se agacha en el patio haciéndole un tributo a otra que también fue mamá, pero hace una generación atrás, esa no supo de Rusia ni de los caballos ni de las revoluciones de Octubre, tampoco supo si una mayúscula o el misterio idiota de las sílabas, en cambio mamá dio un paso, intuyó que las flores son analfabetas y en un lenguaje superior trajo hijos al mundo, con un remo a cruzar el atlántico, hay que tener fe, eso dice siempre mamá, para que se haga, hay que tener fe, no sé si por terca o por pobre o por loca, o por todo junto, lo único de Rusia que conoce, es la rimbombancia de un ballet con vestuarios desteñidos, pero mamá no ve eso, ve a las rusas delgadas, altas mujeres que añora mamá en su infancia, recortes de un periódico que se han perdido en su memoria rural, el ballet antes, las butacas hoy, en el lobby de un teatro del tercer mundo, mamá intuye que le hubiera gustado conocer los productos del renacimiento, las fuerzas del trabajo que levantaron las joyas arquitectónicas de los siglos, haber dejado de creer en dios, o en esa idea imbécil de dios, hay que tener fe, así es como me escribe desde Rusia, Tito, cuanto me hubiera gustado poderte pagar un boleto a Rusia, vos siempre has sido el hombre de la casa, para vos la carne más grande, el vaso más robusto, y a todo esto yo me quedo flaco, ante las palabras de mamá el silencio, salgo huyendo a buscar el primer árbol y lo zarandeo con furia, pura y dura como cada una de las piedras del metro de Moscú.

16.11.10

Phronēsis (Greek: φρόνησις)

sólo alguien que queda hipnotizado por la belleza, o por el horror, inventa otra dermis maquillada de profundidad, pero no es más ni menos delirio, esa piel que alguno cree que tiene, y se sabe, nada tiene, talvez trazos de algo, intuición de que algo ocurre, algunas voces que cree, la voz es fe, pura fe, no es otra cosa que los trazos arbitrarios, en estas condiciones es claro que sería vacío utilizar la palabra absurdo, sería tan bruto como estar a la lluvia y gritar ¡rama crece! o cortarse el brazo y sangrar, es fe el presente, detenido el día, entre lo que ha sido y no es, se encuentra que ya no es nada decir,

12.11.10

zoología


Acabo de demoler el mito, no son pasos de gigante, ni siquiera el azar juega, en realidad hacemos de nuestra imagen nuestra imagen, y nunca llegamos a ver a otro, ni aún cuando decimos el almendro y compartimos lo mirado, esa frontera igual que las de un mapa, que en el mundo del relieve y de las formas no se encuentra, la realidad es el triunfo del traslape, la consagración de lo confuso, el ultimátum que nos hace ver como primates si decimos singular particular plural, etc.

25.10.10

deterioro

Nada nos salva del deterioro; cimentada la alegría de un roce con tus ojos, una ventana sucia que yo supe ausente, pero para verte ahora como antes, como cuando el polvo acribillado por dos rayos de sol, tuve que construir esa ventana que al abrirla me ciega y al cerrarla me ilumina. No es posible tanta belleza de la mecánica, a dónde me ha llevado un resorte y un prisma, es ridículo confesar que mi ojo es Galileo maravillado ante tu impresionante nariz: observo la concavidad de una óptica aberrada, es como ganarle dos jugadas a la muerte, pero a resignarnos a tomar esto que yo no hice, esta huella falsa, que a lo sumo liberé el mecanismo, el sombrero del que creí sacar un conejo, pero sólo ocurrió el sombrero. No sé por qué espero un códice, si no has dicho nada, la parcela gestual de un dolor que tuviste, entonces no supe quién eras y hoy tampoco.

14.10.10

Digámoslo

foto: e. ch.



Estoy condenado a una sustitución permanente, digámoslo: me encantaría usar la palabra infinito, pero gente así me provoca desconfianza. Cómo habré de describir a las especies, cuando lo que me queda es la especulación de unas cuantas plumas, vos cerrás los ojos, aunque eso sea imposible, porque entre lo oscuro y lo sensible sigue el paso indefectible y finito de las horas, pero gente así, digámoslo, también me seduce, como cuando un hijo se pone ropa ridícula y sale a la calle, o cuando un perro cree que lo amamos.

4.10.10

otro


Pienso en la combustión: Vos me mirás, luego la risa me explica 100 razones para las que soy sordo, pero hoy es viernes Ovidio, nunca es temprano ni tarde para te reconocer ausente. Pienso en las llaves tiradas y en el estatus de verso que puede adquirir el cuero ingrato de un par de zapatos. Juro que hay una música que subyace a la idea de tu compañía, una repetición natural que otros denominan respirar.

23.9.10

esto y lo otro



La casa no es la casa, son los grillos; quiero decir la suposición de grillos en la bruma. Pero el grillo no es el grillo, es la comprobación de la oscuridad y lo húmedo, el grillo es el eco que da concreto a lo concreto. El cuaderno es el tacto y las hojas olvidadas; nuestro amor no sería nada si no nos nombraran los grillos. Decir una palabra al azar, me lleva a las condiciones climáticas y tengo certeza de estar siempre precario, viendo gotas finitas.

29.4.10

hacia atrás



Comienzo esto en la penumbra, decir madre es innegable, pero la penumbra también es madre, el camino filial es piedra en vez de ojo, vamos a donde queremos, pero ya sin manera de afirmar que esto es sólido, retomo las palabras de no sé quien que dice: comienzo esto en la penumbra.

31.8.09

escucho, veo

All These Things That I've Done.

Recurrentes, arrastradas las miradas por pasajes conocidos, hay un árbol exagerando el gusto de lo solo, y también, por qué no decirlo –baja su cabeza, se toca la frente- miserable un paso y otro paso hacia la disolución de un mito, saber de oído el fututo, una caricia cajonera, vos sabés de qué hablo, digámoslo: mientes hasta el cansancio para curar lo incurable. Viendo por la ventana no hay la ventana, hay una peli en branco e preto que nos lleva por lo que no fundamos un día, el pánico se apodera del latido, porque el que decidió esta canción no se detiene ni la industria, ni las migraciones, ni la herrumbre detiene su trabajo, animales prometidos al viento, brinco como un loco sabiendo el fin, así es, el dolor es una fiesta rara, hablo de mí, sin pesimismo, es sólo que hay días, la puerta sin culpas paga mis culpas a patadas, show me show me show me, algunos conejos saltan como memoria de un campo querido, reproduciéndose en una idea cliché del crecimiento, es mejor cazar conejos que echarse a llorar, la noche se extiende más allá del medio día, por qué pienso que aún estamos ahí, brincando juntos en la cama que juntos, cómo negar las nubes y los relojes, homo mensura, no quiero buscar más sinónimos, prefiero un accidente ocurrido hace algunos años y el terror del pavimento a mil kilómetros por hora, en la velocidad encontré ideas repetidas, el olor de la hierba y el estar desayunando hace tanto, el negocio irresuelto de lo fiel, nada queda más -llamaste a los perros y criaste cuervos para que nos sacaran los ojos- nada, mover la cabeza esquizofrénica mientras otros mueren dándole duro a la canción en su acepción volátil; en el silencio se nota más el silencio y en la música tu facción estalla, gestos que no te conocía, incómoda fuerza para no dejar tirado al amor como a un paraguas.

25.5.09

Título pendiente



Intrínseco a mi carne
el tiempo que decae y divide
qué ver si en su sentido bruto
un trasatlántico cruza y traza curvas
mientras levantas la ceja
y el color es una bestia omnipresente.



21.4.09

A cada hora el cielo



Mamá es mamá, y no sé cómo he aprendido a ponerme sus ojos para llegar a una frontera anacrónica a comprar chocolates, tarros de frutas en conserva, quesos holandeses, y donde me he ganado sellos raros de migraciones vacías, mamá migró hace siglos, y no volvió nunca, antes fue a una frontera, no Tijuana a mojarse como mis tíos, y me compró unas Adidas falsas una jacket de mezclilla pretenciosa, uvas y manzanas añejas, mamá no volvió de todo lo migrado hasta que yo fui por ella, no sé cómo me puse sus ojos, y en su ignorancia rural, fue y vine a una frontera a transar lo que iba a ser escrito, como lo poco que me importa ahora caerle mal al señor que me sirve un vino y donde tuve la idea de comenzar a escribir de verdad lo que tengo que escribir, que hay cosas sin respuesta, cada pregunta tiene su misterio y esto sustituye el significado de las cosas, existir es especular, por eso discutir es idiota, discutir con el recuerdo de mamá o discutir por qué no nos besamos es idiota, el beso es pan o es nada, un paisaje cuando ya no nos quisimos es idiota, pactado de antemano todo sin saberlo, se repite todo, negar es buena señal, mis palabras no son cosas incompletas, ni están contenidas como el camino de las hormigas, lo digo porque con la mano izquierda he deshecho la certeza de unos insectos que vinieron a decirme dirección colonia instinto, y esas palabras las esbozo sin duda de que mamá no vuelve nunca, baja la cabeza para servirme un café con mucha azúcar, pero la amo a mamá, me quedo callado con una humildad que no me caracteriza, estas hormigas también aman el azúcar como yo amo a mamá y como mamá ama el azúcar, volá le digo, le digo en el recuerdo, porque mamá no está acá y certifico que no vuelve de su migración, donde dios la ha olvidado porque es un desgraciado y entonces comienzo con el telele del ombligo que de metal a carne, corta el ombligo pero regresa al inicio, vinimos juntos a la frontera, mamá no me dijo tantas cosas.


foto: johanna mc waters

3.3.09

Trabajos subterráneos


No se puede comenzar si no es por los gritos, por las miradas dislocadas que ven el corral, el suelo manchado, la ignorancia porcina ante las palabras suelo corral, quejas exageradas de un mamífero, no se puede comenzar si no es por decir -que esto es la consecuencia del olor- que odio la madrugada, aunque antes la madrugada era sólo el frío, ahora es el frío la migración action art donde se siega la vida, saga laboral con 300 o 400 finales tristes colgados de una polea con ganchos y cerdos agonizando, de ahí el olor del amanecer, no es un rito el odio, pero parece una misa rara, sacar el cuchillo y sin faena, dios es una farsa, sacrificar a esta manada de carne y decir además el trabajo nos dignifica.

11.2.09

La Casa

24 grados es un día y el asombro es otro que fui. La mirada imagina un horizonte a través del concreto y al ver toda posibilidad de metáfora acabada pregunto, qué es lo que se gesta si observando aprieta el pecho, qué sentido tiene el curso de un río. En este relato no ocurre nada. La realidad es a penas un mapa para dar con otra cosa: por eso aunque no ocurra ahora nada, hay relato. El pasado sí hay, entonces en la labor que es la noche, en el refugio relajante de las drogas más variadas, la dislocación anatómica por la contención del deseo, lo único que ocurre: yo. La realidad son varias superposiciones de imágenes y esto tiene una similitud horrorosa con la especulación del lenguaje y de los nombres. Cuando uno dice noche, exagera. Cuando uno dice puerta o silla, miente. Por eso en el relato no hay certeza: supongo su cuerpo porque suena el agua y alguien tose en algún lugar de la casa.

24.9.08

Decir



















1.7.08

hablar

El lenguaje es una suposición inédita,
depende de mis ojos lo contenido
por el tiempo y
en lo ocurrido no hay distancia.
Para decir paso digo puerta
al mismo tiempo que el clima
no es buena razón para
sustituir palabras.
Es inútil todo intento de decir.
Incendio raro,
memoria,
de qué hablar si no.

8.5.08

Gould, Variation 15, Canone Alla Quinta




Si no fuera escritor sería asesino en serie. Si usted no conoce una buena grabación de Glenn Gould no se sienta mal, ahora estamos vivos porque yo escribo y usted lee, y eso me hace pensar en el tiempo verbal que nace en el acto de lo escrito, usted y yo siempre vamos a estar vivos en este ahora, como Gould, una grabación soy al menos. El piano es un animal negro, parece bravo pero siempre tiene la cabeza baja, a lo sumo el lomo de la noche lo hace parecerse erizado. Cuando vibran las cuerdas graves, ¡oh dioses de las cavernas!, sólo el pirómano sobrevive, y lo que hemos sido, arrasado. Cuando vibran las cuerdas agudas, la máquina funciona como una cajita de música que desenvaina a un pequeño que ha de fugarse sin respuesta. Eso. Entonces el eco de mi voz, sorteando la arquitectura, opaca, sigue el recuerdo izquierdo porque la mano izquierda en contracanto, avisa que tu gesto no se ha perdido. La primera vez que nos vimos sólo yo tuve conciencia de nosotros, y en la anacronía, tengo el derecho y la libertad de decir nosotros, aunque la brisa de un día desmienta todo lo escrito.

31.3.08

A Ordem Natural das Coisas

Zarpa un barco. Al azar escojo un barco que no veo. Talvez estás sentada en algún puerto ahora mismo o hace algunos años. Pensarás en el material del que están hechos los barcos, que son luceros abandonados cuando la tarde se nos abre como un ojo grande. Sí veo el simulacro de una embarcación, la idea primitiva de una hoja seca flotando fluyendo naufragando y la imagen de un objeto que cruza el atlántico se unifica o se desdobla y todos los barcos de pronto son uno.

25.3.08

Fotografei voce

Ir
reflejo,
irse del verbo reflejo,
no antes y sin antes,
ahora,
ver hacia dentro es ver el Pacífico,
y verte que abandonas el Pacífico
puros pasos de arena
que no una mujer
a la que el agua le ha robado el habla.
Ver el Pacífico es ver hacia dentro,
toda metáfora es ajena.

19.2.08

maniobras

Seguramente para cuando seas esto, tentados los dos a la maniobra ficticia del pasado o del futuro, podremos haber dicho entre dientes y al calor del sueño, que ya es sábado o cualquier día, que ya has despertado de un sueño donde las calles pudiendo ser rojas se niegan, y así lo mismo con algunos símbolos evidentes del sueño -que te ofrecían un vino en una taberna amparada en el regazo de alguna cordillera europea en la post guerra- y todo fotografiado en un azul terco, el monocroma de una imagen aplana irremediablemente la perspectiva temporal –yo me entiendo- y entonces has despertado en esta noche que aun no despierta, y caminaste por un piso de madera que supongo existe contenido en la absurda completitud de lo real, abriste los ojos en el siguiente paso antes de la mesa, del líquido que primero pone las cosas en claro para saber que la mañana según sea el caso no es siempre una noticia buena, la granja despierta y sabrás qué sigue en el itinerario, qué sigue? No hay nada para buscar, seguramente de eso se trata la espera, es la misma sensación que hay en el momento de decir el reloj se varó, una desolación parecida a la ocurrida en las cuerdas cantantes de Bob Dylan y la desolación de conocerlo a los 30 años, aunque nada se busca, la desolación es la respuesta, la edad es Dylan los poetas el alcohol de una noche que también es el resumen, decir para nadie es la desolación, lavarse la boca del día y de la tarde y de la noche, lavársela de todas las palabras posibles.

19.1.08

son las gaviotas, amor.


Cuando alguien muere, digo puerta muerte, mesa muerte, luciérnaga muerte, quien muerte, maría muerte porque el viernes muerte, especia muerte, amigos muerte, fe muerte, fa muerte, ferlinghetti que no conozco muerte, abres la página cualquiera muerte, I was there muerte, los carpinteros y el pintor muerte, lo fundado a la vez que tu oído muerte, encontros e despedidas muerte, going to california muerte, árbol rojo pablo dicho de otro modo muerte, pecho muerte, ángel muerte con las gaviotas muerte, mallorca y la piedra árida de lo desconocido muerte, she loved to look at flowers muerte, aquellas manos muerte, gelman firma un libro y alguien es en un hospital muerte, y la crianza y para qué la crianza si alguien se llama maría muerte y sus hijos se llaman muerte antes de lo nacido.


  • Foto de Pablo
  • 5.1.08

    poema 03/01/08

    Inevitable yo,
    el color de la tinta,
    inevitable los trazos de un río
    o usar la palabra río de nuevo,
    inevitable el azar en el significado de la liebre,
    inevitable es haber recorrido el anaquel,
    saber entonces una etnia y otra
    etnia, los pasos
    que dicen la casa está en sombras,
    inevitable yo,
    el vuelo del cardumen, la migración
    de una especie,
    un tronco podrido en ese lugar
    que recuerdo,
    inevitable memorizar el sabor de una ostra,
    los periódicos se apilan,
    inevitable el pulso,
    hay vida en otro cuarto
    y en Marte,
    inevitable la ceniza
    y sembrar en la ceniza.

    27.11.07

    María Rita, Menina da Lua

    Cuando se llega a la canción se abren los ojos, se supone una fecha, un compás, se le da la facultad de los recuerdos, para bien y para mal, se advierte una arquitectura cuando se llega a la canción, esta sensación rara de que algo puede volar a la vez que decirnos la casa está sola. Cuando se llega alguna vez, pensar es un acorde. Llegar es irse uno, es el golpe de un martillo en una cuerda gruesa en una larga cuerda, la madera y el metal. En la omisión del presente, escucharte es llegar a la canción por otros medios, como imaginar alguna vez que caminamos al margen, pero caminar era quieto, era suponerte a mis espaldas, mientras la luz cae sobre unos hombros que apenas reconozco como míos, y el raro espectáculo del metal y la madera y yo, se enciende. Llegar a la canción supone abrir un verbo, las palabras quieren llegar a ser lo que no son, pero son lo único que queda, y nadie se salva de existir. Llegar a la canción, talvez será también, reconocer el oficio de la llave, para bien y para mal, y así la luz menguando, coincide, entre tantas respiraciones es la tuya, en aquella mesa, al margen, y llegar a la canción es terminar abrazado a un tronco anciano de un bosque, uno que podría estar ahora mismo tan llovido y verde, porque desde pequeño lo he cuidado, las notas de una música quieren llegar a ser lo que no son, pero son lo único que me queda, un bar nocturno, un olor de que personas han ocurrido, y antes de poner los dedos en las últimas palabras, sorteando el azar la disonancia, las cosas oscuramente adquieren nombre.

    19.11.07

    Regina Spektor, après moi

    Hay la migración involuntaria, la voz de una mujer rusa migró, lo que está escrito es un idioma común, algo similar a la construcción y a la destrucción y nadie se salva de existir, a esos árboles les nacen hojas hermosas, intuyo riveras, la voz de una niña que migra, y la hija que es, migra de su padre zapatero y pianista. Lo que no sé es, qué hacer con estos versos que ha traído, migró de su país a un estado de mi conciencia, de algo oscuro hacia algo oscuro, criptología de lo que huye, algunas veces por razones políticas y otras porque sí, suena la campana que le decía el concierto de un día de febrero ha comenzado y el padre abandona la casa, el tono menor de un concierto en primavera dice a su vez la campana ostinada, desafinando la posibilidad de que todo termine pronto, ha llegado una palabra nueva, el sinsabor democrático, migrar de lo seguro a lo desnudo, huele a pan recién horneado, suena la campana para una niña que comienza a leer poemas viejos de Pasternak, viejo que toma el té mientras él ha migrado de su observación frebrera y dice escriban poemas a cerca de febrero sin saber de mis 29 años un siglo más tarde, la campana para una población rusa alejada ya, suena, y me veo en los resquicios de templos de piedra, animales industriales que cruzan estas calles que me has traído y ahora comienzo a saber qué hacer con los versos abandonados por una niña que migra con su voz diciendo, el oficio de mi padre es una memoria fallida, es el sabor de lo muerto.

    29.10.07

    ir

    Las autopistas. Me hacen pensar en la congregación de lo humano, algo secular en la irreverencia de los árboles, la extraña esperanza de lo unido, vehículos que adelantan paisajes para siempre anónimos, la sorpresa de uno mismo entristecido por lo manifiesto, mi idea del transcurso es el sonido momentáneo, asfalto contra cielo, que en otro tránsito, combustiona palabras de humo, como estas, volando a metro y medio del suelo, feroz anuncio del motor en nuestro siglo de las máquinas. Antes las cosas fueron una ciudad, bruma porque el clima, luego porque ya es antes, ahora pertenecemos a otra, y no sé porqué regresa mi papá a exigir el sujeto, el verbo, lo argumentado, mientras yo, creo que es mejor mirar por la ventana, imaginar que converso con marías y reescribo la aves de un día; las manos son un calendario.

    Las reses acá se parecen tanto a las de allá, pero el tren tiene su característica en el silencio, y esto no es un tren, ni soy ya un turista perdido entre una ciudad Suiza y una frontera, entonces reparo en una cuestión menor ¿por qué he decidido no cerrar al término la puerta o apagar el horno cuando el pan se ha tostado? ¿qué trae de la muerte cercana de las cosas queridas, un último verso, qué dice del fin de un verano, la migración, la mudanza?

    18.10.07

    A B C

    a
    Cómo es que si la noche ocurre, ocurren también las sucesiones de palabras, como decir cuervo que bien podría haber sido ave blanca, pero lo gratuito, convengamos, no existe, en esta observación, donde la música es una marea que se manifiesta, dándole nombre a mi ignorancia de las especies.

    b
    Imaginemos un lugar donde la gente abarrota la acepciones y nace un idioma imposible, pronombre singular y respectivas conjugaciones, la acera de un barrio se distingue del otro con prefijos posesivos, según corresponda y para cada caso,

    c
    convención, efecto durante la noche que ocurre porque ocurre la palabra, qué olvidados estábamos, hace años uso la palabra mar significando nunca fuimos al mar juntos ni compartimos la merienda. El punto fue la excusa para darle aire de compás a una prosa, recordar tu gesto Lempicka medieval en pleno siglo XXI.

    4.10.07

    Hoy

    No sé lo que digo,
    a lo sumo estructuras mínimas
    levantadas del polvo,
    parentescos semánticos
    entre una sitio hoy
    y la nostalgia mañana.
    Flota el significado de una nada,
    parecida a los dedos
    que le dieron sentido
    al acto premeditado de
    ayer madrugada honda,
    aparente renuncia
    a la soledad y al olvido;
    piedra que se talla y se talla
    para decir piedra.


    24.9.07

    geografía II

    En algún lugar
    la
    música como una
    tribu nace
    del cuerno de un mamífero,
    dice que
    el poema no existe
    pero sí
    calles sin fecha,
    mientras vos
    esperás la luz de la tarde
    para fotografiar
    un árbol.

    12.9.07

    geografía otra





















    foto: e. ch.


    Hay que negarse
    a
    la oscuridad de lo que ladra,
    no a la emergencia del azar contenido
    en el espacio de un cuaderno
    donde se escribe
    azar, error.

    5.9.07

    futuro cuento

    A las 9:17 de una noche en la avenida central, estaba pensando en el trago involuntario que es la lluvia; pasé frente a Chelles y entré, porque ¿cómo un conato de escritor tico a los 29 años nunca había entrado a Chelles?, tomé Pilsen mientras pensaba que a veces el amor es como un cuadro de Rothko, y que uno ya no puede decir eso en un cuento porque entonces está copiando a Cortázar, aunque a Cortázar tal vez nunca le gustó Rothko, y aunque a mí nunca me fascinó Julio.

    28.8.07

    nameless

    El poema no existe,
    pero sí una calle sin fecha,
    doy por sentado
    que el presente se llama víspera de octubre
    y que el olvido se teje,
    aunque lo niegue una música medieval
    para quien desciende
    del mono*.

    (*se puede sustituir lo animal de la palabra,
    por la acepción
    memoria, si así se quisiera)

    6.8.07

    Vocabulario Materno

    Si la manía preferida de agosto
    es hacer este tipo de demostraciones,
    no queda otro tren
    que tomar la palabra
    que se corresponde a los hechos,
    y ver al aguacero aporreando las montañas.
    Yo recordando la lluvia de Borges,
    prefería resumirla,
    como si el gesto,
    el pasto o las sombrillas
    fueran susceptibles
    al tiempo verbal de la memoria.

    24.7.07

    pais ajeno

    En el paisaje quedó perdida. Por referencia a la vegetación andina supe que era una niña y no una anciana. Pero en lo inmóvil de la distancia ciega árida, quedó sembrada como un arbusto, observando que un tren se iba, aunque nadie le había enseñado eso de que las cosas se van...

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  • 5.7.07

    Error

    En la muerte del otro veo mi ausencia,
    El error
    De adjetivar un beso,
    La complejidad de una palabra árbol
    Carente de ramas,
    Las ramas, repito,
    Sin árbol.
    Querer escribir cuello
    al tiempo que te tomo del cuello.

    10.6.07

    invención

    La voz tiene una cara desconocida,
    habla con un gesto especulado.
    La voz de lo anónimo,
    al otro sitio del teléfono;
    como cuando nos cuentan de un lugar
    al que nunca hemos ido,
    las puertas de una casa sin memoria.
    Pero sin embargo,
    la poesía es el barro que se hace porque sí,
    y así también la imagen
    que nace de lo que no sabemos.

    29.5.07

    Ortografía

    Puse pacer, que no placer, como debía.
    Entonces
    recordé que esa palabra la puse en un crucigrama
    hace unas semanas
    y entonces
    recordé que tenía algo que ver
    con que el pasto y el alimento de las bestias
    y entonces,
    luego luego,
    me acordé que antes, siempre,
    suponía la metáfora de las bestias
    en tu ojo de las personas
    y que vos,
    como algunos otros,
    das de comer buen pasto.

    16.5.07

    desvestir

    Parece que el efecto de decir
    el verano ya ocurrió,
    reconocer a la niña que amé hace 20 años,
    vestir de nuevo guayaberas,
    ahora por gusto,
    es el mismo efecto
    en la metáfora de tu hija que duerme,
    aceptar al reloj trayendo
    no-metáforas
    que huelen a mujer despierta.

    decir hacer

    La tardecita se hizo ( en su complejo creacionista, por lo demás) para compartir el café y el tango. talvez además para dejar de ser contemporáneos, sin que esto le pese a nuestra prosa. Lo “ahora mismo”, golondrinas de un sólo verano, a lo sumo son los ecos de lo “ya no somos”. somos humo somos agua, somos un ir y hay un sitio para este ir sin rumbo ahora para siempre. Los poetas no están llamados a escribir manuales “mientras que el Lobo no está ¿lobo está?” . así que no sería malo comenzar por pelar una naranja y comernos uno a uno sus gajos.

    25.4.07

    Idea o Puente

    me interesa en especial
    el puente.
    de entre sus acepciones, la amplia.
    cuelga entre la idea y
    lo que se concreta de la idea.
    digamos así, que
    los cartoneros y cuya redundancia
    me llevaría a decir:
    injustamente-miserables-y-nocturnos,
    no son una idea,
    ni sus hijos con ínfulas de espectros que sonríen,
    mientras escupen o patean,
    son la ejecución de lo que observo.

    1.4.07

    Vuelta

    El regreso es mito
    en la ficción de la memoria,
    un estar siempre ausente
    como el movimiento
    de la marea,
    tu aparejo es sombra
    sombra marea nuestra,
    truncada alevosía
    de lo que es muerte,
    árbol negro en el sitio de la espera.

    29.3.07

    El Olvido y El Símbolo












    Estuve frente al árbol escribiendo.
    Y logré es-cribir en los símbolos aquellos,
    una carta de olvido.

    Puede hacer click en la imagen para que la lea completa.

    Especulación

    Sólo se olvidan los hechos,
    la secuencia anacrónica
    de lo sin sentido,
    no lo otro,
    no la caricia imaginaria que fue
    pertenencia,
    no el trabajo lento de las cosa olvidadas,
    no el río subterráneo que nos lleva.

    14.3.07

    Primeras

    Si la memoria es un pájaro vivo,
    como dijo un otro,
    amo tu especie.

    Fragmentos Para Un Río

    "La hora baja del día, animal como un cauce misterioso, como una seda lejana en el espacio y en el tiempo, el gran reloj de las olas según Morente, donde guitarras pasadas dicen “…bésame mucho, como si fuera esta noche la última…”, pero qué hacer cuando se tiene miedo a perderte después, y después es ya, cuando las guitarras no suenan más y nos hemos levantado una mañana húmeda teniendo miedo a perderte, una vez en que se te ha perdido para siempre, para todos los después que hay en los boleros..."

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  • 21.2.07

    16.2.07

    El Pez y El Símbolo


    Quise comenzar como siempre,
    creyendo que entre la imagen
    de un pez muerto y los acordes gitanos
    existe alguna relación.
    Preferí recordar que en el momento
    en que estaban a punto de morir
    miles de reses al unísono, 
    de entrar millones de panes a sus hornos,
    habías abierto la puerta de un cuarto
    sin recordar quién habías sido,
    la amnesia de un deseo,
     con la mirada perdida escrutando la noche.
    Yo estaba en ese cuarto,
    pensando en la edad de las palabras,
    con el deseo claro de hablar de faros nuevamente,
    servirte la cena y besarte luego.









  • Foto De Pablo Cambronero

  • 14.2.07

    Biografía 01

    Cuando oigo la monotonía del mar,
    las olas que rompen
    en una playa cualquiera,
    cuando oigo el trabajo de los cangrejos,
    recuerdo que soy hijo de un músico.

    30.1.07

    Conjugaciones 02
























    Haber del verbo la palabra tiene vertebrado el cuerpo,
    Juerga del verbo bebe porque la sed ocurre,
    Ritmo del verbo nocturna no te duermas,
    Fruta del verbo antojo femenino antojo,
    Lenguaje del verbo ave volátil,
    Amigo del verbo la hora del café espanta la soledad,
    Animal del verbo música medieval para quien desciende del mono,
    Verbo del verbo arrea la mañana del cariño,
    Rito del verbo despierta en el otro,
    Antes del verbo olvida en el otro.

    21.1.07

    Intuyo

    La palabra escrita
    es la excusa de la palabra no escrita,
    el verso es la apología de lo ausente,
    como cuando vemos la rama que crece
    y decimos “esto es la vida”.
    Otro ejemplo claro
    es cuando alguien escribe la lluvia
    y llenamos de geografía su significado.
    Pero hay algo más
    y no sé qué es.

    15.1.07

    Barrio

    “…sueño…mareo…marica…baila...pobre…sueño de pobre al borde de la luna que quema…baila…siente la sangre en la sien…te hincas en la calle de piedra del diezmo… niño diezmo sin llegar a los diez, diezmado eso sí…Satanás, “tembló el marrón tembló el marronero”, silueta de sueño rojo en la calle de piedra, sueña pobre con los ojos abiertos para siempre, sueña ciego con los ojos abiertos, tu último juego en las aceras que no hay en las calles de piedra, cántame tu sitio en la gloria, himno de piedra para un niño de piedra, siente que se cierra el círculo de la ceguera, baila niño no te mueras baila niño no te mueras baila niño no te mueras…”

    ...SIGUE LEYENDO EL BARRIO

    12.1.07

    Semilla

    De casi nada se hace el fuego,
    Nace entre la rama de lo poco
    El edificio,
    Sobre símbolos de álgebra estéril,
    Sobre la caligrafía de un muerto
    Existe Dante,
    El amor pretende su fruto de la tinta,
    La idea de mí como polvo.

    19.12.06

    Boceto Ciego Uno: avenidazo

    El ciego recuerda que ella lo dejó una navidad cualquiera, el ciego pulula por la avenida, el ciego se persigna frente a la piedra, el ciego no es estatua ciega, el ciego sufre de insomnio, sufre de diciembre el ciego, piensa el ciego que siente todo y no ve nada y lo ve todo, huele se llama ver para el ciego, oye se llama ver desde el ciego, cierra los ojos sin sentido el ciego, majó la cola del gato, botó el vaso de la mesa, besó ciego el ciego, tuvo hijos, fundó logias, hizo puentes y novelas, se sentó en un parque a escuchar el transcurso que dicta palabras de viento en la arboleda, que grita palabras de humo en una ciudad nuestra, el ciego presiente el gris de lo concreto, ¿negro? ¿blanco? Tiene sentido aquello de música oscura para el ciego, porque ahí comenzó todo, con la trompeta desafinada, el acordeón desafinado, las guitarras desafinadas que se ejecutan ciegamente, la palabra de nuestro señor Jesucristo reventada por un manazo de confeti, confeti que ocurre antes del verso durante el verso y después del verso, el ciego también ocurre en sus tres tiempos, el ciego compra lotería y gana unos zapatos finos, su bastón de brújula lo tiene todo y con él, dirige nuestra orquesta hormiga, abre a su paso, que es el nuestro, su no siempre bienvenido camino en esta avenida.

    2.12.06

    Autorretrato Antes





















    Vi llover y vi que era domingo,
    Como misterioso testimonio de la vida, el
    Instinto animal que busca alimentar las horas;
    No vaciles más con tus dedos de agua,
    Y no dejes la queja que razones hay muchas.

    Vi el primer día un trabajo acuático,
    Bajando la cabeza para ponerle nombre al olvido,
    Y vi mi cara y vi mi pelo,
    Como meses que zumbaran en los oídos.
    Y vi entonces que era un hombre
    Bautizo de algunas aves Alberti.

    Vi llover y supe que eran tus ojos,
    Y que el amor algunas veces
    Está destinado al roble,
    Aluvión por soledades que vienen de tan lejos,
    De un lugar donde la nostalgia
    Es nuestro pan de cada día.

    24.11.06

    Lenguaje












    click click click en la princesa




    Dime tus palabras en árabe,
    en ave o tropiezo.
    Dime tus palabras en algún idioma
    o en cualquiera:
    todos son imprecisos e incompletos.
    Al fin,
    todo lo que se dice se traduce.
    Dijiste beso:
    y yo pensé la sed y el agua.

    18.11.06

    Carpintería

























    Se sentó sobre mí durante la silla,
    Durante el sueño humano de la silla
    Ella se sentó en la palabra,
    En lo que no hay se sentó,
    Dándole de madera a la hora
    Su conjugación de ave:
    Con definitiva alusión
    A lo que comienza por lo que recién termina.

    12.11.06

    Bye Bye Black Bird

    No reflexiones más, ya no es hora, escribe escribe, pon de nuevo el dedo en la cámara cargada de película blanco y negro y escribe rápido. Diles que viste cómo ese cuervo se veía en medio de la mañana más gris de la primavera, con la lluvia tan fría en el propósito de la piel, pues la mentira más grande es que en la primavera, sólo hay sol y flores. Diles que tu manía por la reconstrucción, te llevó a ver al cuervo haciendo juegos con la perspectiva, y entonces era su pico del mismo tamaño de la torre de la Münster, église monsieur -yo no hablo alemán- ¡qué se le va a hacer! Pero no es necesario el idioma para la observación de la belleza...

    SIGUE LEYENDO AL PAJARO NEGRO...

    8.11.06

    Mi Alicia

    Así me siento,
    persiguiendo a este conejo
    que parece no pertenecerle a la soledad,
    y que indiscutiblemente es una invención de un tono sétima menor,
    que va resolviendo al fin,
    mi afán de perseguir animales:
    El animal inquieto que este mes de Octubre,
    a través de mis sonidos no premeditados,
    va jugando a ser,
    y que tengo que alcanzar mientras digo “Mi bemol”,
    para dorarlo con la tarde hermosa
    que me permite olvidarme de las teclas
    y acordarme del conejo.

    31.10.06

    Zoografía

    La lentitud elefante
    El lobo en la cacería de la palabra
    Lo que ladra hacia la oscuridad
    Resumiendo la punta de tu pecho izquierdo
    Luego más lobo la sábana
    Réplica de un viernes por la noche
    El triste que camina solo con su hormiga
    Ella que se viste tan de abeja
    El transcurso acuático de algún día del subdesarrollo
    Nuestra caverna en el ojo del murciélago
    Su ceguera innata

    Luego calculamos cuánto durará tu ausencia
    Viendo esta horda de pingüinos
    Discutíamos toda tendencia a lo lejano
    Y decimos lejano cuando recuerdas aquellas gaviotas
    Que casi acariciamos cruzando el rio grande
    Lo que ocurrió esa noche tiene nombre
    Tiene espacio y partitura
    Decías “bauticemos de cangrejo este vals o aquel beso”
    Y nos resultaba prescindible cualquier piel de cordero
    Significados no le quedaron más a nuestros cuerpos
    Más de tierra que de humanos
    Tal vez de polvo amor
    Tal vez de barro.

    18.10.06

    Pensamiento Uno

    Seguramente regreso
    a la puerta
    por la certeza de lo ido.

    Cuando digo la noche,
    es similar,
    vigilo las raíces,
    la palabra Raíz.

    Es ahí, entonces y ahora,
    donde escucho lo que fue,
    lo que forja esta música
    perenne.

    13.10.06

    apuntes sobre el olvido y el desastre



    Los dedos en el piano
    y los sonidos comienzan a tener peso,
    algo inmaterial y rojo,
    el poder de una caricia sincera o violenta,
    el sabor de los recuerdos niños,
    el color de las tardes que ya no compartiremos.
    Luego uno decide algún poema y el que escribe es lobo
    y el que escribe es luna de Marzo,
    y ya no son palabras los actos
    sino perros que se mueren de hambre o de solos,
    y si dijera Princesa, ya no sería yo Darío,
    y tú imaginarías princesas tuertas y narizonas.
    Luego justifica uno un instante del tiempo,
    y regalamos con un disparo de cristal,
    el sabor de lo duradero,
    la nostalgia de lo inevitable,
    el encuentro repetido de algo
    que pudo haberse perdido para siempre.
    Luego abrimos los ojos verdaderos,
    y estamos ante nosotros disfrutando o enloqueciendo,
    porque aunque la tarde haya olvidado ya que existimos,
    ¡existimos!
    Pero luego aparece alguien, y todo lo que hice,
    el rojo, el lobo, la luna y la princesa,
    lo que dije de la tarde y sus caricias,
    son de pronto otras vivencias y otros ojos;
    y lo mismo ocurre cada que aparece alguien
    y se estrena delante de nuestros actos premeditados.


    6.10.06

    ¿Tauro o Cáncer? Tauromaquia

    Esteban Chinchilla

    Circunstancia, tarde de miércoles, uno escucha la voz del tumulto, más confusa aún cuando se anda por los diez años. Tarde de miércoles de Enero, hace un poco de vientito, fría la gradería que espera, porque no hay quinto malo, ni en esta ni en ninguna arena, en esta plaza de la vida, no hay quinto malo, y menos si la faena ha transcurrido con tanto Goya, que a la postre convierte este redondel en un desangrado aguafuerte. Ahora la huella de varios caballos que se llevan a la imponencia animal sin oreja, quinientos kilos de carne muerta y tensa, cuero negro...
    SIGUE TAUROMAQUIA...

    4.10.06

    La Envidia

    Ya sé! Talvez hablar del aborto.
    No no, talvez decir que me he divorciado tres veces, que los gatos se visten de insomnio y no me dejan dormir. O quizás si intento ingresar por la puerta trasera con unas palabras más bien descuidadas, como Falos políticos que levantan roncha o interés, dato histórico de alguien que verdaderamente no nos importa un comino. Una cervecita en ese bar señor, unos ojillos sigilosos de alien en Buenos Aires querido, tratando de aceptar nuestra enfermedad Terminal. Talvez decir que desconfío del gobierno y de la Democracia, que talvez no es sano quererte al filo de la madrugada en un lugar público, talvez aceptar que envidio los libros publicados, los poemas bien hechos, el sustantivo alemán de la nostalgia "bien-abrazo-en despedida". Talvez si me pongo en la boca la palabra Historia como si dijera Histeria: ¿no se ha ido usted? ¿Sigue aquí? Deje sus palabras: las agradeceré.

    26.9.06

    Fuga

    ¿Has visto una palabra en fuga?
    ¿Has visto de lo estático
    crecer las plantas,
    como nacen
    de entre los ramales
    del lenguaje
    los artefactos de la ternura?
    De la liturgia vamos al martillo,
    de la nostalgia vamos al brocal,
    y desde el fondo de nosotros
    desfilan
    la semántica,
    el movimiento.
    ¿Que si he visto una palabra en fuga?

    20.9.06

    Viva El Plagio!


    La traducción no es mía... pero el deseo al plagio sí.

    Hoy que ya es de madrugada y se me han escapado algunos bichos.

    Un poema de Alain Bosquet.

    12.9.06

    No Ficcion

    Hemos cometido la alianza de los animales
    hemos cometido lo nupcial y lo paterno
    hemos pronosticado y construido
    hemos
    digo
    hecho monumentos de adobe y de ternura
    hemos sido hormigas
    abejas
    carneros
    hemos crespusculado al invierno entero
    con la humedad de nuestros los labios
    hemos sido raza
    hemos bautizado tu sexo
    con dos azahares
    hemos hecho de lo efímero la piedra
    de la muerte nuestro pecho en respuesta

    Hemos denunciado públicamente
    la pecera llena que es la noche
    donde navegan y confluyen
    todas las nostalgias del mundo
    porque hemos dejado a muchos
    sin casa y sin huerta.

    27.8.06

    Un Asiento para el Desde


    Foto de Luis Diego Matarrita

    Aclaremos un asunto primero: yo no escogí sentarme a la par tuya, jamás pude saber, que de tal manera te podía cautivar un libro cautivo de Juarroz, reposado en un bultito de cuero, que fuera por muchos años de un papá argentino que nunca tuve, que seguramente fue escritor y borracho y que habría empeñado su bultito de cuero, este, justo este que ahora tiene la dicha del reflejo de tu ojo izquierdo y del orificio izquierdo de tu nariz grande y quebrada, adornando el broche herrumbrado. Aclaremos que el bulto guarda hace semanas (el bulto hace semanas),recibos de agua vencidos, rollos de película listos para revelarse desde hace ya algunos años, monedas devaluadas, cartas de amor sin enviarse, llamadas a larga distancia sin responder, partes del Museo del Prado que robé sin ser capturado luego y algún que otro pájaro que vela la conciencia. Aclaremos también la palabra contexto, la palabra próxima parada, la palabra compuesta de esto es un bus y en cualquier momento te bajas, convirtiéndonos así en un cuento sin contenido, ergo: un cuento que nadie escribiría nunca. Aclaremos que yo hubiera preferido que fuera Febrero, transcurriendo este gris Octubre, mientras especulaba, viendo tu reflejo en el broche, acerca del mes que vos hubieras preferido.

    ¿Quiere usted terminar la historia? Se recomienda escuchar esta canción por aquello de la inspiración. (verso sin esfuerzo) Así como ciertas imágenes cotidianas.

  • Trabajos de Luis Diego


  • Hide and Seek, Imogen Heap
  • La Muerte y el Simbolo



    Foto de Pablo Cambronero
  • Ver más Fotos de Pablo
  • 24.8.06

    El Verbo

    Entre el verbo ser y el verbo estar
    falta un tercer verbo,
    no contiene posible pretérito
    o por el contrario,
    es el pasado completo.

    Ese verbo se parece a la ficción de un verbo,
    como a la ficción de una mañana ya añeja,
    en la que dos cuerpos se despidieron para siempre.
    Ese tercer verbo se lleva como un signo en el pecho,
    en la conciencia,
    hace de nuestra palabra
    el ajuar o la mortaja,
    nos hace.

    Uno es ese verbo.

    22.8.06

    El Odio y El Simbolo


    (detalle)

    Al ver la carta de amor que custodio con recelo y ternura, un amigo que visitaba las tierras, otrora Moras, me ha contado que encontró unos símbolos muy similares a los que compré hace algunos años en Buenos Aires. El papel de estos símbolos parece más auténtico que el de mis símbolos de amor. Lo que hace surco de la memoria, es que este amigo fotógrafo me ha querido convencer de que los símbolos encontrados en la península más árida del olvido y la conquista, son símbolos de odio. Al parecer la raíz de las cartas rescatadas es la misma. Una leyenda se empeña en dar al amor su esencia, y otra se empeña en dar la sustancia de los símbolos a la palabra odio. Decida usted.

    4.8.06

    Saber

    Es difícil a veces tomar posición.
    Pero nada cuesta sensibilizarnos frente a las realidades de otros seres humanos.
    ¡Es un deber!

  • Palestinos Israelitas
  • 26.7.06

    El Amor y El Simbolo


    (Click en la Imagen, ja ja)

    No la primera vez que vi un mercado de antigüedades en Buenos Aires, (¿te acordás?, ahí por el barrio San Telmo que Sabina había bautizado para nosotros), encontré a un señor difícilmente amable escondido detrás de un puestito de libros, estampillas, muñecas horribles, acetatos de Sandro, monedas sin valor de países muertos y que otros muertos dan por vivos. Ese señor me guiña un ojo y descubro que es un tic, que su ojo sano me registra. El marco se completa con un hermoso baulcito que guarda algo que apenas se adivina entreabierto, montado sobre aquella primera edición de Rayuela, exorbitantemente cara, como si tuviera valor el papel roído y no las palabras de Cortázar. Lo que se adivina dentro del baúl, son unas cartas de amor escritas en algún dialecto sumamente perdido, no se sabe su raíz ni su procedencia, sólo se tiene registro indefectible de que se trata de unas cartas de amor. Importa poco el significado, seguramente porque lo que importa del símbolo es el símbolo. Sólo tuve dinero para comprar una de esas cartas, y comienzo a creer que es posible alguna estafa. Pero eso tampoco tiene importancia, pues un peso argentino no me duele para la comprensión del símbolo y para la recompensa de tu abrazo.

    7.7.06

    Inicio

    Intuyo un discurso líquido allá afuera,
    sospecho además
    la insuficiencia
    de los pasos
    de aquella muchacha
    sentenciada a muerte.

    e. ch.

    Cosecha

    En mi vida no serás jamás cosecha.
    Me sentaré en los quicios de las provincias
    a admirar el camino,
    la sequía o el bosque negro,
    sabiendo que no serás jamás cosecha.
    Y luego
    mi provincia mayor me verá anciano,
    hijo de la represa o retratado en la llanura,
    creyendo que este animal que habita en la sangre,
    habita también en la montaña.

    Nenúfar, paisaje acuático, nubes, 1903

    nenúfar
    (Del ár. nayl_far, este del pelvi n_l_pal, y este del sánscr. n_lautpala, loto azul).
    1. m. Planta acuática de la familia de las Ninfeáceas,
    con rizoma largo, nudoso y feculento, hojas enteras,
    casi redondas, de pecíolo central y tan largo que, saliendo del rizoma,
    llega a la superficie del agua, donde flota la hoja;
    flores blancas, terminales y solitarias, y fruto globoso, capsular,
    con muchas semillas pequeñas,
    elipsoidales y negruzcas.


    Caminando, haciendo la ficción del luto, entre el croma indeciso de cuando llega la noche y la noche es luna llena, distraído por el ruido del tránsito en medio de la parte linda de San José, ahí por el parque España, contando las hileras de hormigas inmigrantes del Morazán, escuché en la voz ronca de los parlantes de un camioncillo, que ese día cambiaba la hora en las ciudades de Europa. Me vino una imagen inmensa a la cabeza, la de todos los relojes de las casas, el de la catedral de Ruán, los relojes de los hospitales y de las funerarias, cambiando al unísono, estropeando los ritos certeros de todo tipo de reses europeas: era el primer día de la primavera y hacía un año que necesitaba escribirte estas palabras...

    sigue Los Nenúfares...


    somos


    Como la hiedra segura,
    el inicio de la desesperación,
    el hermoso grito de la vida,
    un palíndromo.

    e. ch.

    principia

    En tus ojos inicia el tiempo,
    el transcurso,
    la escritura en piedra,
    como la imagen que recomienza
    en tu sentido de la vida,
    del mamífero que come de sus actos,
    la ironía del que ignora pero ama,
    como quien al decir silencio se cree pájaro,
    quieto dice mar
    y descubre mientras duerme.
    El tiempo se hace a la mano
    de mi sentido de tu existencia
    como quien dice piel
    al decir árbol.

    e. ch.

    Platerito



    Qué nos queda
    si no compartimos más las azucenas,
    qué podremos ahora
    si no me llevas con tus aves más oscuras,
    a qué llamaremos sólido o eterno
    una vez vista la marea,
    qué lengua hablaremos
    cuando se acaben los Plateros,
    los Juan Ramones,
    los Vallejos.
    ..................................................................

    Se recomienda la relectura de Platero y Yo,
    para aquellos que no creen en un sentido más profundo de la literatura.

    Soledad

    “Yo no le temo a las olas
    ni a los grandes temporales,
    yo le temo a tus ojillos
    cuando dejan de mirarme”

    Enrique Morente
  • El pequeño Reloj


  • Es posible que al llamarse escalas, cromáticas, vea usted la ironía, pensara yo sentado al piano esa tarde de mayo, que de los dedos me estaban saliendo escaleras. La mayoría de las que veía, en esa memoria que no es memoria, evocación, eran de madera de casa vieja, crujida, incendiada, reconstruida y vuelta a incendiar. Como si no fuera poca la evocación, resultó que en el penúltimo acorde de esa improvisación sugerida por el primer aguacero del invierno, apareció la primera cámara fotográfica que tuve en mi vida. Vivitar, cuerpo rojo, básica como la esencia de las fotos que siempre quise tomar, herencia de una madrastra mala que tuve, mala y hermosa...

    SIGUE SOLEDAD...

    6.7.06

    La Grua




    El olor del aceite industrial, como el usado en los trenes viejos guardados en el taller de Incofer, ahora que está de moda el regreso del tren, me recuerda algo que no preciso, tal vez me recuerda algo como los nidos de Oropéndola añejos que encontramos, cuando limpiamos la casa. Me encanta ese olor del aceite usado, el olor de la modernización en marcha detenida. Así olía La Grúa, hermoso caballo de metal para el progreso, erguida con elegancia, sola, brutalmente sola e inútil en un puerto sin barcos y sin marineros...

    SIGUE LA GRUA...