27.11.07

María Rita, Menina da Lua

Cuando se llega a la canción se abren los ojos, se supone una fecha, un compás, se le da la facultad de los recuerdos, para bien y para mal, se advierte una arquitectura cuando se llega a la canción, esta sensación rara de que algo puede volar a la vez que decirnos la casa está sola. Cuando se llega alguna vez, pensar es un acorde. Llegar es irse uno, es el golpe de un martillo en una cuerda gruesa en una larga cuerda, la madera y el metal. En la omisión del presente, escucharte es llegar a la canción por otros medios, como imaginar alguna vez que caminamos al margen, pero caminar era quieto, era suponerte a mis espaldas, mientras la luz cae sobre unos hombros que apenas reconozco como míos, y el raro espectáculo del metal y la madera y yo, se enciende. Llegar a la canción supone abrir un verbo, las palabras quieren llegar a ser lo que no son, pero son lo único que queda, y nadie se salva de existir. Llegar a la canción, talvez será también, reconocer el oficio de la llave, para bien y para mal, y así la luz menguando, coincide, entre tantas respiraciones es la tuya, en aquella mesa, al margen, y llegar a la canción es terminar abrazado a un tronco anciano de un bosque, uno que podría estar ahora mismo tan llovido y verde, porque desde pequeño lo he cuidado, las notas de una música quieren llegar a ser lo que no son, pero son lo único que me queda, un bar nocturno, un olor de que personas han ocurrido, y antes de poner los dedos en las últimas palabras, sorteando el azar la disonancia, las cosas oscuramente adquieren nombre.

10 comentarios:

Mari dijo...

me decía un amigo ayer "En un mundo invertido la verdad puede presentarse como falsedad"
le repliqué
"Pero no viceversa"

El azar es no es lo mismo que la casualidad y está está muy distante de la causalidad.

Por eso las cosas oscuramente no adquieren nombre.

mariana dijo...

hola, juro no haber leido esto hasta hace unos segundos atras, despues te daras cuenta por que es que lo estoy jurando. este escrito tuyo me ha llevado como a otro lado, está lindo, lindo.

saludossss!

Gallina con gripe dijo...

lo he leído tantas veces...con tantas ganas de ser eso que escribís...si se pudiera llegar, dejar, ocurrir en otro lado... lindo esteban, tan lindo esto ...

Jen® dijo...

nadie se salva de existir.
frase de la semana.
saludos!

macizo dijo...

Me gusta un montón este texto, esta forma tuya de llegar a la canción por la escritura, por ese camino menguante de las palabras. Un abrazo, chito!

esteban dijo...

mari,voy a ver si me mando a escribir algo donde las cosas no adquieran nombre entonces. beso, niña.

mariana, es vacilón la cantidad de veces que nos va a pasar eso en la vida, lo juro lo juro... jeje. chau.

gallinex, ser lo que se escribe.

jen, frase Gelman de la semana.

Macizo, camino menguante, robada la imagen. Abrazo.

Gustavo Adolfo Chaves dijo...

Últimamente como que estoy muy de acuerdo con Mari, en este caso por eso de la inversión en este poema. Creo que este es el primer poema capicúa que conozco. La versión que se me vino a la mente fue esta:

Las cosas oscuramente adquieren nombre
sorteando el azar, la disonancia,
y antes de poner los dedos en las últimas palabras,
un olor de que personas han ocurrido
-un bar nocturno-
son lo único que me queda.
Las notas de una música que quieren llegar a ser lo que no son:
el equipaje de símbolos...

Y así hasta llegar a María Rita, que según tu versión es llegar a la canción.

Muchas cosas apuntando en una misma dirección. Me gustó este proema.

tierrablanca dijo...

abrazo Tavo!! abrazo, mae, siempre muy agradecido de que estés por acá.

Noem dijo...

Leer varias veces esta letra no es lo mismo que escucharla... suena bonito!

Saludos!

Mariela dijo...

FELIZ AÑO 2008!!!!

QUE LO BUENO CONTINUE, QUE LO MALO SE DISIPE NO SIN ANTES HABER DEJADO LECCIÓN Y QUE LA VIDA TE DE TODO LO QUE TE MERECES!!!